Síndrome de intestino irritable: ¿cajón desastre?

Probablemente hayas oído hablar del síndrome de intestino irritable (o colon irritable) como el cajón desastre de las patologías digestivas. Aquella que parece ser que, si no saben qué es lo que tienes, te dicen que es síndrome de intestino irritable.

En este artículo te contamos qué es el síndrome de intestino irritable (spoiler: sí es una patología real), qué conlleva padecer esta patología y qué puedes hacer para convivir con ella.

Qué es el síndrome de intestino irritable

El síndrome de intestino irritable (SII) es una dolencia gastrointestinal crónica con diversas manifestaciones clínicas, sin causa clara conocida hasta la fecha.

Según los criterios ROMA III, el SII es un síndrome gastrointestinal caracterizado por dolor abdominal crónico y alteración en el hábito intestinal en ausencia de causa orgánica demostrable.

La prevalencia del SII, basada en estudios poblacionales, fluctúa entre el 10 y el 15% siendo más común en gente joven y de sexo femenino.

El síndrome de intestino irritable repercute en la calidad de vida de las personas afectadas debido a su recurrencia, su cronicidad y las molestias que pueden consistir en malestar puntual o en periodos de incapacitación para llevar una vida laboral, social y personal plena.

Tipos de SII

En los criterios de ROMA III se clasifica el síndrome de intestino irritable en:

  • SII-E (con predominio de estreñimiento): heces duras >25% de las veces y acuosas en menos del 25% de las evacuaciones.
  • SII-D (con predominio de diarrea): heces sueltas o acuosas >25% y duras en menos del 25%.
  • SII-M (SII mixto): heces duras >25% y acuosas >25% de las evacuaciones.
  • SII sin subtipo: anormalidad insuficiente en la consistencia de las evacuaciones para completar los criterios de SII-E, SII-D o SII-M.

Criterios diagnósticos ROMA III

El síndrome de intestino irritable no es un cajón desastre. Es una patología con sus criterios diagnósticos propios.

Criterios básicos:

Al menos 12 semanas, no necesariamente consecutivas, en los 12 meses precedentes de dolor o malestar asociados al menos a dos de las tres características siguientes:

  1. El dolor alivia con la defecación
  2. El comienzo del dolor se asocia con un cambio en la frecuencia de deposiciones
  3. El comienzo del dolor se asocia con un cambio en la forma (apariencia) de las deposiciones

Otros criterios que apoyan el diagnóstico de forma acumulativa:

  • Frecuencia anormal de deposiciones (>3/día o <3/semana)
  • Forma anormal de las heces (caprinas, muy duras, semilíquidas o líquidas)
  • Defecación anormal: urgencia defecatoria, esfuerzo excesivo, sensación de defecación incompleta
  • Mucorrea
  • Hinchazón o distensión abdominal

¿Qué hace aparecer la sintomatología?

La alimentación, el estado psicológico y el entorno tienen papeles clave en la aparición de la sintomatología de SII.

Alimentación

Muchas personas presentan síntomas de colon irritable que empeoran con el consumo de ciertos alimentos o bebidas. Cada persona es diferente. Lo que afecte a uno, no tiene por qué afectarte a ti. Si tienes sospechas lo mejor es acudir a un profesional de la nutrición (dietista-nutricionista).

Estado psicológico

La mayoría de personas que tienen SII presentan empeoramiento o aumento de la sintomatología durante periodos de mayor estrés.

Importante: el estrés puede empeorar los síntomas, pero no es la causa de ellos.

El SII no es un trastorno psicosomático ni una patología derivada de un estado de estrés crónico o de otro estado psicológico.

El tratamiento psicológico en el colon irritable tiene un papel muy importante a la hora de trabajar la gestión emocional y en la mejora de la calidad de vida pero no es el tratamiento definitivo.

Entorno

El entorno de las personas afectadas es igual de importante que la alimentación y el estado psicológico.

La comprensión de la enfermedad por parte de la familia y amigos, el apoyo y la validación son pilares fundamentales en la mejora de la calidad de vida.

Es importante trasladar al entorno la idea de que no es una enfermedad grave pero sí molesta (en ocasiones incluso incapacitante) y que no se trata de una forma de «llamar la atención».

Para las personas afectadas, poder exponer la enfermedad al entorno cercano o a los seres queridos es fundamental para disminuir la ansiedad.

Cómo convivir con el síndrome de intestino irritable

El colon irritable no tiene una cura definitiva conocida. El tratamiento consiste en una serie de consejos, dietas y medicamentos para aliviar en la medida de lo posible la sintomatología y mejorar la calidad de vida de las personas.

  • Consulta con un médico digestivo para obtener tu diagnóstico y tratamiento.
  • Acude a un dietista-nutricionista para encontrar unas pautas de alimentación adecuadas a ti y a un psicólogo si tienes problemas de ansiedad, depresión, agorafobia o cualquier malestar psicológico.
  • Consulta a tu médico si presentas nuevos síntomas o molestias duraderas. Si no te sientes cómodo con tu médico intenta cambiar. La relación profesional-paciente es fundamental.
  • Márcate horarios para el día a día: comidas, descanso, hábito defecatorio.
  • Practica ejercicio físico. La figura del entrenador personal es muy importante. Él es el profesional con el conocimiento necesario para pautarte el ejercicio adecuado a tus preferencias, objetivos y capacidades.
  • Mantén la hidratación (bebe agua).
  • Analiza las circunstancias que te crean ansiedad o estrés y busca asesoramiento profesional al respecto.
  • Busca un entorno con personas afines a ti, socializa y tómate tiempo para tus asuntos personales.
  • Explica a tu entorno cercano en qué consiste tu patología y cómo te afecta.

Si tienes SII y necesitas ayuda para manejar tu sintomatología y mejorar tu calidad de vida, contácta con nosotros. Estaremos encantados de poder ayudarte y asesorarte en el proceso.

Bibliografía:

  1. http://www.aesii.es/
  2. https://scielo.isciii.es/scielo.php?pid=S1130-01082016000200001&script=sci_arttext&tlng=es
  3. https://gastrolat.org/DOI/PDF/10.0716/gastrolat2012n400008.pdf
  4. https://www.elsevier.es/en-revista-medicina-integral-63-articulo-criterios-actuales-el-diagnostico-del-10022786

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